¿Qué es la liposucción?
La liposucción es una operación de remodelación que elimina los acúmulos de grasa localizada que persisten a pesar de la dieta y el ejercicio. No es un método para adelgazar, sino un procedimiento quirúrgico cuyo objetivo es hacer que el cuerpo sea más estético y proporcionado. Puede aplicarse en numerosas zonas como el abdomen, la cintura, las caderas, las piernas y los brazos.
¿En qué casos se prefiere?
- Eliminación de la grasa localizada
- Definición de los contornos del cuerpo
- Realizado en combinación con otras cirugías estéticas
- Mejorar la comodidad en la vida cotidiana
El proceso quirúrgico
- Exploración: se planifican las zonas de las que se extraerá grasa y el contorno objetivo.
- Cirugía: la grasa se aspira mediante técnica cerrada, normalmente bajo anestesia general.
- Recuperación: la faja se usa de 4 a 8 semanas; el regreso a la vida social lleva 1–2 semanas.
- Resultado: los resultados definitivos se aprecian a los 3–6 meses conforme se resuelve la hinchazón.
Las células grasas extraídas no vuelven; sin embargo, si se gana peso, las células restantes pueden agrandarse y puede acumularse grasa en las zonas no tratadas. Mantener un peso estable es importante para conservar el resultado.
Se pueden combinar varias zonas; el límite se determina según el volumen total seguro y el estado de salud general.
No. La liposucción no es pérdida de peso ni tratamiento de la obesidad; es un procedimiento de contorno que modela el cuerpo retirando la grasa rebelde localizada que no desaparece con dieta y ejercicio.
Pueden combinarse varias zonas; el límite se establece según el volumen total seguro y el estado general de salud. Si se necesitan áreas muy amplias, la intervención puede dividirse en sesiones.
Las cánulas entran por incisiones muy pequeñas; las cicatrices suelen ser de unos milímetros, se colocan en zonas ocultas y se vuelven imperceptibles con el tiempo.
La liposucción no es un tratamiento para la celulitis; por sí sola ni siquiera cambia su aspecto. Para la celulitis se valoran otros métodos.
El regreso al trabajo de oficina suele ser posible en 1–2 semanas; para el deporte intenso debe respetarse el plazo que recomiende su cirujano (normalmente 4–6 semanas).